La confidencialidad frente a terceros en la compra de sociedades es algo habitual y necesario, porque las empresas que cambian de propietario pueden verse perjudicadas si se filtra información sensible en el traspaso.
Pero además, los que recurren a un servicio de venta de sociedades con antigüedad, pueden tener muchas posibles razones para querer que la compra se realice con todas las garantías legales de privacidad.
Por eso, en este artículo, vamos a analizar cuál es el tratamiento de la confidencialidad frente a terceros en la compra de sociedades en España, para ver que leyes participan y cómo se deben realizar este tipo de acuerdos en la venta de sociedades limitadas.
¿Qué es la confidencialidad frente a terceros en la compra de sociedades?
Cuando se negocia la compra de una sociedad, la confidencialidad frente a terceros es la práctica que mantiene la información sensible fuera del alcance de personas no autorizadas.
Su objetivo es proteger datos financieros, contratos, secretos comerciales y cualquier detalle que pueda perjudicar a las partes si se hace público antes de cerrar la operación.
De hecho, antes de que el comprador acceda a los documentos, normalmente se firma un acuerdo de confidencialidad, y ese contrato fija qué información se considera reservada, quién puede verla y con qué límites. También establece obligaciones sobre cómo custodiar los archivos y qué hacer si surge una filtración.
Las cláusulas en el traspaso de sociedades mercantiles suelen incluir excepciones con respecto a la confidencialidad, donde normalmente se incluyen los datos que ya eran públicos, la información que el receptor ya conocía de antemano, o la información que se revela por mandato legal.
Y también hay que acordar la duración del compromiso, ya que algunas cláusulas obligan a mantener el secreto durante meses, mientras que otras, por años. En cualquier caso, el plazo debe ser razonable, ni tan corto que deje expuesta la operación, ni tan largo que impida el ejercicio normal de la actividad profesional.
Si es importante la confidencialidad, es porque un rumor sobre la venta puede afectar a los empleados, así como sobre todo a los clientes y proveedores. Por eso se acuerdan canales y mensajes oficiales para cualquier anuncio público, y se limita el número de personas autorizadas para hablar sobre este tipo de acuerdos.
Si se produce una filtración, el comprador y el vendedor disponen de herramientas legales para reaccionar. Pueden pedir medidas cautelares, reclamar indemnizaciones por daños y fijar sanciones contractuales.
¿Es legal que exista confidencialidad frente a terceros en la compra de una sociedad en España?
Tal como estamos analizando, la respuesta es que sí, en España es legal pactar confidencialidad respecto a terceros cuando se comprar sociedades mercantiles preconstituidas, ya que las partes pueden firmar un acuerdo que determine qué información queda protegida y qué obligaciones asumen quienes la reciben, y ese compromiso tiene fuerza vinculante entre ellas.
Dicho pacto, comúnmente llamado NDA, no está recogido en una ley específica, pero se apoya en las reglas generales del Derecho contractual.
Así que un contrato válido obliga a cumplir lo acordado y ofrece recursos civiles si una de las partes lo incumple. Por eso muchas operaciones mercantiles comienzan con un acuerdo de confidencialidad firmado antes de intercambiar documentos con información sensible.
En el caso de la fusión o transferencia de sociedades mercantiles, de hecho, los administradores tienen el deber legal de guardar secreto sobre la información a la que acceden por su cargo, una obligación que aparece en la Ley de Sociedades de Capital y que exige prudencia en el manejo de los datos internos, incluso cuando cesan en sus funciones.
Por otra parte, la normativa sobre secretos empresariales añade más protección al tratamiento de información confidencial, ya que la Ley 1/2019 ofrece herramientas para reclamar por la obtención, o la difusión indebida de secretos comerciales y facilita medidas cautelares para detener filtraciones.
Y también hay que tener en cuenta que cuando la información que se intercambia incluye datos personales hay que respetar las leyes de protección de datos, que son el Reglamento europeo (RGPD) y la Ley Orgánica de Protección de Datos y garantía de derechos digitales.
¿Los emprendedores que adquieren una sociedad preconstruida tienen derechos de confidencialidad?
Cuando un emprendedor se decide a compra una sociedad limitada preconstituida, tiene una serie de derechos para proteger su información durante la negociación.
Aunque esto suele ser más habitual cuando se trata de empresas que ya tienen una trayectoria y que están en el mercado, por lo que ya tienen trabajadores y la gente ya las conoce.
No obstante, en la compra de sociedades sin historial operativo, también hay muchas razones por las que un emprendedor pueda querer tener un acuerdo de confidencialidad, ya que hay muchas causas en las que esto es conveniente.
Por eso, si quieres iniciar un negocio rápido comprando una sociedad sin cargas que ya está lista para trabajar, pero quieres que te informemos sobre el trato de privacidad y confidencialidad que vas a recibir, por supuesto todo dentro de la ley, contacta con nosotros.
